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Biblioteca Pública de las Misiones: un espacio interactivo más allá de los libros

Si nos imaginamos una biblioteca, la mayoría de nosotros visualiza estantes colmados de libros, algunos más antiguos que otros y con temas diversos. Se nos puede venir a la mente el olor a guardado, el polvillo al hojear y el silencio de una sala que se dispone para que el lector pueda revisar y disfrutar de aquello que fue a buscar. Sin embargo, existen bibliotecas que con el correr de los años, las nuevas forma de leer y el avance de la tecnología, han dado un paso adelante y se han transformado en verdaderos espacios de interacción, donde se pone en funcionamiento la creatividad y el cuerpo más allá de la edad.
La Biblioteca Pública de las Misiones del Parque del Conocimiento es un sitio creado hace catorce años y se encuentra a la altura de las mejores que existen en el país. Con varios pisos y espacios de lectura y juegos para grandes y chicos, su forma no tradicional se logró a partir de un relevamiento de espacios y diseños que dieron cuenta de la necesidad de adaptación a lectores que buscan algo más que sentarse a leer. La directora general de la biblioteca, Iris Gómez, explicó que poseen auxiliares que orientan a los usuarios cuando llegan al lugar y comentó que en la planta baja se puede acceder a un reglamento para usar los materiales, reconocer los derechos y las obligaciones que tiene el visitante. “Existe un reglamento por el cual exigimos que el niño hasta los 10 años esté acompañado de un adulto. Que hoy podamos ver a un papá sentado en la bebeteca, jugando con su bebé y a la vez leyendo un libro a su otro niño, es lo que tanto deseamos desde que creamos la biblioteca”, relató en diálogo con La Hora de los Trabajadores por radio Antena Uno.
El concepto de “biblioteca pública” que sostienen está relacionado en forma directa con la inclusión. Se trata de un espacio abierto para bebés, niños, amas de casa, investigadores, estudiantes y no estudiantes que quieran acceder a la información y enriquecerse con la lectura. El material que circula es el libro y la circulación es pública-privada. Los ciudadanos pueden conocer y adquirir los conocimientos a través de tres tipos de búsqueda: autor, título o temática. La directora de la entidad explicó que existe un proceso técnico que permite crear usuarios. “A nosotros nos llevó aproximadamente diez años crear usuarios. Pensábamos que íbamos a cautivar al público en un lapso de cinco años pero fue el doble. Trabajamos mucho en la formación de usuarios, lo que buscamos es que todos los ciudadanos se apropien del lugar y se sientan parte de la biblioteca”, remarcó.

“Hay que pelear por los sueños”
La directora de la entidad es arquitecta y hace 30 años se desempeña en la administración pública. Apasionada por los libros y por aprender sobre el mundo de la lectura, aceptó el cargo de directora con entusiasmo. Siempre tuvo el sueño de gestionar cosas que la hicieran sentirse a gusto con su trabajo y poder hacerlo con la biblioteca le provoca gran satisfacción. “A este proyecto lo considero mi tercer hijo y es por eso que soy tan apasionada por lo que hago. Me levanto y me acuesto pensando en lo que es la biblioteca y es un disfrute constante”, subrayó.
Para finalizar, Iris Gómez expuso que “hay que pelear por los sueños” y acompañar cada proceso con planificación, dedicación y esfuerzo. “Hay que salir de la zona de confort. Cuando me dicen que no, yo solo doy dos pasos atrás pero me lleno de impulso y vuelvo a apostar por lo que me propuse. Creo mucho en mí misma y gracias al apoyo incondicional de mi familia y mis seres queridos siempre puedo lograr todo lo que me proponga”, puntualizó al cerrar la entrevista.