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Misiones comenzará el despliegue de una red de Internet de las cosas

POSADAS. En un mundo globalizado, en constante mutación por el desarrollo de aplicaciones tecnológicas disruptivas, Misiones prepara la plataforma para aplicar el Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés); en la búsqueda de un perfil exportador de alimentos, tecnología y conocimiento desarrollado desde las chacras. Más de mil kilómetros de fibra óptica «iluminada», ancho de banda disponible y rentas por «peaje» de datos internacionales componen el futuro-presente de una provincia con el 40% de la población por debajo de los 18 años. Así lo anunció el presidente de Marandú Comunicaciones, Marcelo Rodríguez.


A inicios de 2016 la red provincial de fibra óptica tenía iluminados 130Km y se gestionaba tráfico por unos 30MB. Tres años y medio después cuenta con un despliegue de un poco más de mil Km y gestiona 30GB, un crecimiento exponencial en tiempos de crisis financiera, económica y de consumo. Los mayores beneficiarios del crecimiento fueron los estudiantes de las escuelas de todo el territorio misionero. Alrededor de 230.000 alumnos, 70% de la matrícula provincial de escuelas de gestión pública, disponen hoy de 1Mb por cada 10, en 1.461 establecimientos educativos. Antes de fin de año las 1.961 escuelas de gestión pública de la provincia estarán conectadas con fibra óptica o dispositivos con capacidades similares y ancho de banda suficiente.
Con el foco puesto en la producción agropecuaria con valor agregado, a través de la aplicación de tecnología de última generación, el IoT en el entorno de las EFAs 4.0 propone un giro radical en el sistema educativo provincial, nacional, y regional. También impone nuevos incentivos en desarrollo de aplicaciones en cualquier actividad del sector privado como logística, manejo de cargas, stock, riego, control de personal y otros. Ciudades inteligentes, sensores para el agro, la industria, control de fauna nativa y cuidado del medioambiente son algunos, muy pocos, ejemplos de aplicación del IoT.
La conectividad, en muchos parajes de la provincia, asegura el derecho de acceso en igualdad de condiciones a todos los alumnos, pero solucionan históricos problemas de comunicación de los habitantes. En el caso de la escuela de Cruce Caballero, cuyo edificio fue el N°1.000 del programa de conectividad provincial, Marandú Comunicaciones instaló un punto WiFi gratuito en la plaza, frente al establecimiento, que es uno de los núcleos centrales de reunión del paraje brindando los mismos derechos a padres, docentes y habitantes del lugar.
En declaraciones a Negocio Creativo, por radio Antena Uno, el presidente de Marandú, Marcelo Rodríguez, asegura que «la infraestructura que se lleva hasta la escuela se utiliza como un servicio social, acerca internet, pero sobre todo resuelve problemas de comunicación».

El futuro para el desarrollo agro industrial
Frente al escenario internacional y teniendo en cuenta la tecnología disponible, Rodríguez explicó que en los próximos meses comenzarán a desplegar una estructura SIGFOX (uno de los estándares de comunicación para el IoT) utilizando las torres de comunicación y la infraestructura que se desarrolló para dar conectividad a las escuelas.
El estándar SIGFOX es una solución de conectividad celular mundial pensada para comunicaciones de baja velocidad que permite reducir los precios y el consumo de energía para los dispositivos conectados. Se basa en una infraestructura de antenas y de estaciones de base totalmente independientes de las redes existentes.
Es una alternativa de amplio rango, que en términos de alcance está entre Wi-Fi y los celulares. Utiliza bandas ISM que no requieren adquirir licencias. Los dispositivos que utilizan esta tecnología funcionan con una batería pequeña y solo requieren niveles menores de transferencia de datos, allí donde WiFi se queda demasiado corto y la comunicación móvil es muy cara y consume demasiada energía.
Si bien el IoT no necesita una gran cantidad de flujos de datos para funcionar (ancho de banda), las aplicaciones a desarrollar necesitan de un punto de acceso a los datos generados, procesamiento y envío de señales nuevas que indiquen una actividad específica al dispositivo que reúne la información. Ahí juega un rol importante la red Internet. El alcance de las señales de los dispositivos que se comunican con el estándar SIGFOX llega a los 50Km en espacios abiertos y una décima parte en las ciudades.
Según explicó Rodríguez, desde Marandú “pensamos en una red para IoT” que comenzaría a ser desplegada en los próximos meses. Así, el emprendedurismo, el desarrollo de aplicaciones para el agro, logística y tantos otros quedará en manos de los misioneros que dispondrán de una plataforma pública, gratuita y de largo alcance. Misioneros, a las cosas.