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El puerto de Posadas podría impulsar las exportaciones de la región

POSADAS. Desde hace un par de décadas los distintos gobiernos nacionales buscan promover las exportaciones regionales para fortalecer la economía pero las barreras aduaneras, impositivas y el famoso «costo argentino», una y otra vez, dinamitaron los esfuerzos de las PyMEs locales. El puerto de Posadas fue habilitado para transporte de cargas y espera, con más inversiones en proceso, contar con la zona aduanera para convertirse en el anhelado trampolín de exportaciones. En ese contexto, tres casos de la región dan cuenta de la necesidad de descentralización de la Aduana Argentina.
En Ituzaingó (Corrientes), hace un tiempo, se levantó una fábrica de carbón de leña con capitales brasileños. Tiene una capacidad de 500 toneladas mensuales, con 120 hornos instalados y materia prima suficiente en el área de influencia para duplicar la producción. El objetivo inicial del proyecto era proveer al estado de Minas Gerais (Brasil) del carbón para la industria del acero.
Los empresarios brasileños crearon una sociedad anónima en Argentina y, llegado el momento de operar, solicitaron el CUIT. La AFIP, en primera instancia, rechazó el pedido, porque no le constaba que el ciudadano brasileño haya venido a Argentina a firmar el contrato social. El contador argentino, que acompañaba a los inversores en ese momento, señaló que las documentaciones presentadas estaban firmadas ante un escribano público, y que la entidad no podía pedirle eso ya que no estaba en la reglamentación.
Según describió Joaquín Basconcel, fundador de Consulforest (consultora forestal e inmobiliaria de Posadas), en AFIP les dijeron: “podemos pedir lo que dice la reglamentación y más, nunca menos”. El empresario brasileño tuvo que viajar a Buenos Aires, sentarse al lado de un escribano que certificó que estaba allí y, con eso, consiguió el CUIT para pagar los impuestos. “Eso habla a las claras de lo que hace Argentina con el que produce”, afirmó Basconcel.
Un tiempo después los brasileños se retiraron del país, entregaron la planta con un acuerdo a futuro de pago y se radicaron en Ciudad del Este (Paraguay), desde donde proveen del mismo material a las acerías del Brasil.

Viajar 1600 kilómetros
La planta de carbón sigue en funcionamiento, ahora en manos de un grupo misionero que tiene perspectivas de exportar el producto a una industria que fabrica silicio a cien kilómetros de Asunción. Sin embargo, una vez más la Aduana imposibilita, por medidas administrativas, el ingreso de divisas. En un país “normal” la empresa enviaría la carga por un paso internacional teniendo todo en regla, pero en el NEA esto es imposible.
Por reglamentaciones vigentes, “presupuesto” de la Aduana y como el carbón es considerado un “material peligroso”, debe ser trasladado al puerto de Rosario y pasar por el único escáner autorizado para ese tipo de carga, volver a Misiones, ir a la frontera, presentar de nuevo los documentos y llevar la carga a 300Km de Posadas.
La identificación de “carga peligrosa” no se refiere a la posibilidad de incendio, sino que el material – por sus propiedades físicas- puede ocultar de los escáners simples la presencia de otros productos en la carga, por ejemplo drogas. En pos de la lucha contra el narcotráfico el carbón debe viajar 1.600Km dentro del país para obtener una certificación. Después ser enviado a 300Km de su lugar de origen. El valor de una tonelada de carbón en el mercado internacional es de U$200.

El sector metalúrgico también
Durante su visita a Posadas, hace unos meses, el ministro de Producción y Empleo, Dante Sica instó a los empresarios a utilizar el sistema de subsidios a la primera exportación. Había venido para presentar las potencialidades de las PyMEs argentinas para la exportación y agregado de valor en mercados regionales.
Una metalúrgica posadeña realizó el intento de obtener ese beneficio, ya que el mercado paraguayo requiere de aberturas de chapa y aluminio y los valores locales son muy competitivos. Para ello, ingresó a la plataforma Argentina Exporta, vinculada al CUIT de la empresa en AFIP. Al iniciar el trámite de exportación se requiere información sobre: peso, tipo de materiales, embalaje, costo y otros. Al finalizar la carga de datos el sistema indica una serie de Couriers que realizarían la tarea, el costo del envío para el gobierno nacional (es un subsidio para el exportador) y el tiempo de entrega. Para el caso del ejemplo el valor de la mercadería era de U$300 con un peso de 200Kg.
De los couriers indicados el de menor costo para el gobierno nacional era de U$734, con oficinas en la ciudad de Buenos Aires (todos los prestadores posibles eran de allí) y el sistema indicaba que se debía leer con detenimiento los pasos a seguir antes de aceptar cualquiera.
Resultó que el empresario posadeño, para enviar dos puertas y una ventana a Encarnación, debía embalar, completar la documentación y llevar la mercadería lista para exportar a las puertas del Courier en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Desde allí enviarían la mercadería a Encarnación. Una fotografía del centralismo portuario y de los negocios asociados de Argentina.