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«El empresario chico es el que aguanta la parada y el capital»

En un contexto financiero desolador para la pequeña y mediana empresa en todo el país, los empresarios PyME utilizan gran parte del tiempo de gestión en tratar de anticipar lo que pasará al día siguiente en el sector financiero. «Cuando más rápido prevés los cambios mejor te acomodás pero dejamos de trabajar en la productividad, calidad y colocación, para comenzar a trabajar en sobrevivir», aseguró Julio Vivero, titular de Proodos SRL carpintería industrial centrada en la fabricación de puertas de madera de alta calidad.

En una entrevista en Negocio Creativo, que se emite por radio Antena Uno, el empresario explicó que empezó en el segmento de productos derivados de la madera con la comercialización de pisos de alta calidad de la multinacional Patagonia Flooring. Como estrategia de crecimiento decidió invertir en la producción de puertas y amoblamiento, dirigido a un segmento de consumo medio – medio alto y obras de gran porte. La idea fue aumentar la oferta «dentro de un rubro similar y dentro de la obra. No sólo con pisos sino con productos que se instalan en el mismo lugar».

La oportunidad surgió del conocimiento adquirido al vender e instalar pisos de madera en distintos emprendimientos constructivos, en la ciudad de Posadas y otros puntos de la provincia. «El eje es que los productos son complementarios pero no interdependientes. Hay obras que no utilizan pisos de madera pero podemos instalar los muebles», explicó el emprendedor.

Una de las decisiones más importantes que deben tomar los emprendedores, al iniciar un proyecto, es el mercado al que se van a dirigir. En el caso de Proodos -con productos de alta calidad- apunta al segmento medio y alto. «El 90% de nuestra venta se da en casas de familia. Son personas que están construyendo su casa o realizan reformas o quieren cambiar las puertas o el piso», detalló. Sin embargo reconoció que es un grupo «muy chico, pero que siempre consume». En ese sentido aclaró que buscó llegar a ese sector porque «es más rentable».

El contexto económico y el sistema financiero

El empresario posadeño reconoció que «hoy el problema más grande, como industria, no es sólo la (caída de la) venta, sino que no podemos financiar a los clientes, lo que también achica el mercado». Además, comentó que el sistema de crédito desapareció ya que «tampoco nosotros podemos tomar crédito porque no lo podemos pagar”. Agregó: “hoy el banco, no importa la tasa que sea, se lleva el 100% de la rentabilidad y probablemente uno esté vendiendo por debajo del costo real si se agrega el costo financiero del dinero». Así las cosas, y como lo muestran las estadísticas del INDEC, la actividad industrial cae en picada por la falta de acceso al financiamiento en general.

El escenario presente, que incluye tratar de no cerrar las puertas a la espera de una mejora, según el industrial es «seguir vendiendo y tratar de no parar la rueda». La carpintería finalizará, en los próximos meses, tres grandes obras en la ciudad de Posadas, que son emblemáticas para la provincia por su magnitud y calidad. Un edificio de la constructora Borcom en la costanera, el complejo Villa Ángela, en la misma zona, y el nuevo emprendimiento de Gorostiaga, frente a la legislatura provincial.

El impacto que tuvo en la organización cerrar los contratos, antes de la debacle financiera del país, implicaron un proceso vertiginoso. «Estábamos acostumbrados a trabajar en casas de familia y tuvimos que desarrollar un proceso de aprendizaje enorme en un momento de crisis. Nosotros cerramos estos contratos dos años antes de la crisis, luego cambió todo. Nadie entendió lo que pasó y era imposible predecirlo. Si hace dos años atrás alguien te decía que el dólar iba a estar a $46 le decías que se había fumado algo, como mínimo», expuso Vivero. «La situación nos puso en problemas financieros con las obras. Hoy trabajamos para tratar de terminarlas», afirmó.

Hasta inicios de 2018, el ritmo de ventas de las PyMEs industriales se sostenía en mínimos con el comienzo de la recesión. En mayo «las variables macroeconómicas hicieron que uno cambie las decisiones estratégicas de sus finanzas”. Los empresarios se convirtieron en analistas de lo que estaba sucediendo en la city porteña. Adaptarse  lo más rápido posible a los cambios se transformó en una sutil tarea diaria con el objetivo de sostener la actividad. Esta tarea “te saca el tiempo que tenés que dedicarle a sobrevivir”, relató el empresario. Hoy, el 80% del tiempo de gestión de los empresarios pequeños y medianos se destina a solucionar problemas financieros.

Como la inmensa mayoría de las PyMEs argentinas, Proodos está compuesta por 15 trabajadores, «la mitad está en producción, la mitad en colocación y una persona en la administración y comercial», detalló Vivero. Como sucede en general, los servicios profesionales necesarios para el desarrollo de las actividades son externos.

¿Hay diferencias entre un emprendedor y un empresario?

En la mirada de Julio Vivero, si se analiza el rol del conductor de una PyME, «la gestión financiera y de recursos humanos, recaen en el empresario”.  Consideró que el concepto de emprendedor indica que las empresas son tan dinámicas como su contexto y realidad. Además, cree que «no existe empresario que no sea emprendedor, sin embargo sí existen gerentes. Me encantaría tener un gerente de producción, con una estructura en el que las responsabilidades sean compartidas, tener gente que sepa más que yo en todas las áreas. Hoy, yo tengo que coordinar todo, teniendo una estructura más grande sería mucho más liviano seguir avanzando».

Para finalizar, Vivero reflexionó: «el emprendedurismo es una actitud permanente. Pensar como empresario es pensar y actuar como emprendedor, porque no hace cosas que tienen un fin inmediato. No somos financistas ni invertimos en la bolsa, más allá que todo eso nos influye”. Insistió en que el empresario PyME es el que aguanta la parada y el capital, “es así nomás».

Sobre el contexto actual y la mirada a futuro, señaló que «la dinámica impone reorganización para no dañar el futuro de la empresa”. Es necesario realizar algunos ajustes ante esta situación, pero sin obstaculizar el futuro, que “no está sólo en Posadas», al menos para los servicios de valor agregado vinculados a los subproductos de la madera.